" Salta y Monta que viene el día”: Onelio Jorge Cardoso
Autor: Isabel Cristina Batista
…“hay que ver lo que es el nacimiento del día cuando queda aún alguna estrella demorada en el cielo. Y luego, cuando la mañana se va desprendiendo de las nubes, con su pupila de colores bonitos. Estas cosas son más lindas de ver que de contar y eso fue lo primero que asombró al muchachito, ya en pleno campo, al amanecer, cuando el caballito se detuvo resoplando”*…
Con la frase: “Salta y monta que viene el día”, del cuento: Caballito Blanco rendimos homenaje, en esta ocasión al escritor cubano Onelio Jorge Cardoso que este año cumple 25 años de su deceso.
Los llamados “ cuentos onelianos” de este autor, nacido en Calabazar de Sagua, en la hoy provincia de Villa Clara, en 1914, y fallecido en mayo de 1986, se caracterizan, por reflejar las problemáticas dentro de las cotidianidad de la clases populares cubanas con formas expresivas que no desvirtúan la idiosincrasia, ni la cultura, con una utilización del lenguaje sintetizador de la esencia de lo que él considera que es la verdad y lo aparente, y lo sitúa en una coherente forma de comunicación social y manifestación estética.
Sus cuentos, muchos de ellos traducidos a 12 idiomas han sido incluidos en varias antologías de diversos países y algunos de ellos fueron adaptados a otras manifestaciones artísticas como el teatro, el ballet y el cine.
Graduado de bachiller, en la ciudad de Santa Clara,y debido a las dificultades económicas que atravesaba su familia no pudo desarrollar estudios universitarios, por lo que tuvo, entre otros oficios, que laborar como viajante de comercio, trabajo que le permitió conocer muchas personas que por sus experiencias de vida, le sirvieron como personajes de sus cuentos posteriormente.
Empieza a escribir desde muy joven en 1936, en la publicación de la época denominada Revista Social donde gana un premio por sus cuentos, pero se le empieza a conocer cuando obtiene menciones en el prestigioso certamen “Felix Hernández Catá”, donde posteriormente gana el Primer Premio con su cuento “ Los carboneros”, en la década de los años 40 del pasado siglo.
Su primer libro: Taita, diga usted cómo, escrito en 1945, se publicaría en México, con el apoyo profesional de José Antonio Portuondo, y en el mismo período de tiempo de la década de los cuarenta, sus cuentos se recogen en antologías como: Cuentos cubanos contemporáneos, y Cuentos cubanos. Antología.
Alternó su talento de escritor con trabajos como vendedor de medicinas ambulantes, y maestro rural en el central Narcisa de la entonces provincia de Las Villas. Al finalizar la década de los años mencionados empieza a residir en La Habana, donde trabaja como redactor de noticiero en la emisora Mil Diez, confecciona además libretos comerciales, y llega a ser Jefe de Redacción en el noticiero cinematográfico Cine –Revista.
Obtiene el Premio Nacional de la Paz en 1952, con su cuento Hierro Viejo. Y aunque sus cuentos se seguían leyendo ya que aparecían en publicaciones de la época, su segundo libro: El cuentero, no saldría a la luz hasta 1958.
Ocupa diferentes responsabilidades, cuándo triunfa la Revolución Cubana en: el Instituto de Derechos musicales, en publicaciones como: Granma, Semanario Pionero, Pueblo y Cultura. Trabaja también en el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos, ICAIC, y en la Unión Nacional de Escritores y Artistas UNEAC, llegando a ser el presidente de la Sección de escritores, (actual Sección de Literatura) hasta su fallecimiento. Fue también Consejero Cultural en la Embajada de Cuba, en Perú.
En la década de los años 60 del siglo pasado se publicarían otros libros tales como: El caballo de coral, La otra muerte del gato, a la vez que se publica la primera edición de sus Cuentos completos. Confecciona otros nuevos cuentos que posteriormente son publicados en pequeños cuadernos como: Iba caminando, El perro; y Tres cuentos para niños, que aparecen en un volumen independiente por primera vez.
Recibe en 1964 el premio” 26 de julio” por su reportaje de la ciudad oriental titulado: Santiago antes del 26 , a la vez que se reeditan nuevamente algunos de sus libros, entre otros: Cuentos completos, así como aparecen otras obras nuevas como: Abrir y cerrar los ojos, El hilo y la cuerda, y Caballito blanco.
Toda su cuentística se compila en 1975 en un libro llamado Cuentos. Y en ese período de tiempo, sus libros y cuentos se fueron traduciendo a diferentes idiomas, realizándose algunas selecciones de cuentos recogidas en títulos como: La melipona, a las que posteriormente le siguen Crecimiento y Cuentos escogidos, ya estos últimos en la década de los años 80, por esta época se compilan sus trabajos de reportajes en una colección conocida como Gente de un nuevo pueblo. También se le confiere el título de doctor Honoris Causa por la Universidad de la Habana, y por la Universidad “Simón Bolívar” de Bogotá, Colombia.
La cabeza en la almohada, constituyó su último libro para adultos, en la cual se incluyen dos cuentos para niños posteriormente reeditados en un tomo aparte llamado: Dos ranas y una flor. Escribe también una noveleta para niños titulada Negrita.
A Onelio Jorge Cardoso se le considera el cuentista nacional cubano por su maestria de narrador quien entre las múltiples valoraciones de otros escritores destacamos el siguiente fragmento del escritor cubano Jaime Saruzky:
…“con voz singular, su obra no sólo representa la áspera existencia de sus pescadores, sus campesinos y sus obreros agrícolas, sino que reclama el derecho y la necesidad de esos hombres al pleno disfrute de otras vertientes de la realidad gracias a los fueros de la poesía y la imaginación”
Notas:
*Fragmentos del cuento: Caballito Blanco.
Bibliografía:
Cubaliteraria

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