noviembre 10, 2010

EUSEBIO LEAL HISTORIADOR DE LA HABANA ENTREVISTA


-
Eusebio Leal: “Patria y Fe han sido mi divisa personal”

..."Mira, la mejor defensa es la vida propia y es la vida misma. Los chinos tenían un proverbio, decían los antiguos, se lo atribuyen al sabio Confucio: “Si los perros ladran, es señal de que cabalgas”. Entonces, cabalgar, no perder tiempo en eso. Decir cada cosa en el lugar oportuno, no lanzar las margaritas en el lugar donde están los cerdos comiendo, porque ellos no tienen capacidad para apreciarlas y las destrozarían."...

 - Cubadebate - http://www.cubadebate.cu

Publicado el 9 Noviembre 2010 en Amaury Pérez Vidal,  EN PROGRAMACon 2 que se quieran 




Amaury. Muy buenas noches. Estamos en Con 2 que se quieran, ahora aquí, en 5ta. Ave, y calle 32, en el barrio de Miramar, en los maravillosos Estudios Abdala. Hoy me acompaña, no un amigo, sino uno de mis mejores amigos, de los que forman parte del núcleo central, de ese grupo de cuatro o cinco amigosque son los que lo saben todo o casi todo, y que han estado conmigo en las buenas y en las malas: el doctor, Historiador de la Ciudad de La Habana, y una de las personas más queridas por nuestro país, mi hermano, Eusebio Leal. Buenas noches, Eusebio.
Es, debe ser así, yo debo preguntarle si nos tratamos de usted, o nos vamos de tú, con todo el respeto que merece su talento, investidura y personalidad.
Eusebio. Como te sea más cómodo, Amaury.
Amaury. Bueno, lo voy a ir alternando entonces. Eusebio, usted dijo en una entrevista en el libro Legado y memoria, que acaba de publicar, lo más reciente que ha publicado, dice: “Quizás todo lo que hacemos es un reflejo de los dolores, de las carestías, de las alegrías y las tristezas”. ¿Qué cosas le alegran y qué cosas le entristecen todavía hoy? Y es una pregunta muy abarcadora y quiero que sea usted muy abarcador en su respuesta.
Eusebio. Creo que el tiempo se fue…, nos fuimos demasiado rápido en el tiempo, porque el tiempo está ahí y eso quizás es una cosa que ahora vuelve, a veces, con más fuerza al espíritu. Siempre he dicho que cada criatura construye el entorno a su manera. Los que me conocen saben que siempre reproduzco, más o menos, el mismo espacio donde trabajo, esto expresa un poco esa voluntad y ese deseo de buscar equilibrio en las cosas, a partir de esas que deseamos una vez y que después tuvimos.
Pero quizás lo más angustioso es el paso del tiempo por nosotros, por mí, en este caso. Querer volver con la misma fuerza, con el mismo brío a hacer lo que hicimos ayer, a veces, no es posible.
Amaury. Pero yo siempre que lo veo en público, cuando estamos juntos en público, veo la alegría que irradia su personalidad. Sin embargo, cuando nos vemos en privado, en un ambiente más familiar, me asalta, a veces, un Eusebio triste, ese Eusebio, que aunque usted diga que ha pasado el tiempo, no se nota. Lo entristece, evidentemente el paso del tiempo, pero ¿qué lo alegra?
Eusebio. Bueno, yo creo que es a la inversa. Quizás cuando nos encontramos privadamente, soy el que soy. Y cuando estoy en público, interpretando el papel de Eusebio Leal, el rol de Eusebio Leal, entonces la cosa es diferente, es necesariamente distinta.
Amaury. Ah, claro
Eusebio. Esa es una verdad, ese personaje pesa mucho.
Amaury. Muchas personas en Cuba, y me incluyo, lo consideran un héroe; pero hay dos tipos de héroes. Está el Ulises, que después de una larga y tortuosa travesía tiene un final feliz. Pero también está el Quijote, con esa especie de voluntad de ruina. ¿Con cuál de esos dos héroes usted se identifica?
Eusebio. Siempre Ulises, siempre Ulises. Aunque poner un poco de locura en la cordura es bueno, creo que eso fue un tiempo de la vida. Ahora la isla de Ítaca está más cerca, quizás eso es más que un consuelo. Ahora se ven los frutos del trabajo, quedan atrás, a veces silenciadas por la conveniencia, o no sé, veladas por las circunstancias del triunfo del trabajo, aquellos que quizás no nos quieren bien, aludiendo un poco al título de tu programa. En este caso, en mi caso, hace falta que nos quieran bien muchos y no sólo dos. Esa es la verdad. Entonces, para ese concepto de muchos trabajo yo siempre. Estoy pendiente de ellos y ellos para bien y para mal, están pendientes de mí.
Amaury. ¿Por qué usted cree que todo el mundo dice?… Cuando digo todo el mundo, digo mucha gente en Cuba, todos los cubanos, dicen… Hoy me preguntaba uno de los técnicos: “¿ya Eusebio tiene la calle Prado?” Y entonces yo le dije: “¿Por qué?” Y me dice: “No, porque en cuanto Eusebio tenga la calle Prado, la calle Prado se ilumina, la calle Prado se pone perfecta y los leones rugen”.
Eusebio. Bueno, puedes decirle a nuestro amigo, que ya los bombillos están llegando en un barco.
Amaury. Ya están llegando los bombillos. (risas)
Eusebio. Eso es lo más importante. Y lo segundo, es que yo nunca, a esta altura…, soñar se puede soñar solo y es verdad. Pero construir y hacer, es el esfuerzo de muchos. Y yo creo que sí, que efectivamente, ellos se hacen sentir. Cuando toman un espacio y aplican la política de restaurar, la política de participación comunitaria, la política de sembrar una y otra vez, y otra vez, hasta que finalmente el árbol fue amado y respetado, eso le ha dado a la institución ese prestigio. En este caso debemos admitir, que Eusebio Leal, no soy yo, sino que es una forma de actuar, una manera de ser, un personaje público y una institución. Yo encarno el espíritu que en ese sentido, la nación siempre ha tenido y quiere. La nación no quiere la destrucción, ni el abandono, ni la ruina, ni la desidia, nada de eso lo quiere. Por eso hay que inventar, crear y responder a las incógnitas con cosas perdurables y duraderas, valga la redundancia por los dos términos parecidos.
Amaury. ¿Y por qué cree entonces que la gente singulariza en Eusebio el trabajo de un equipo tan grande, y que yo conozco a muchos de ellos?
Eusebio. ¡No, son miles!.
Amaury. Son miles, yo conozco a muchos. ¿Por qué lo singularizan?, ¿por qué todo el mundo dice Eusebio Leal va a hacer, esto lo hizo Eusebio Leal, aquello lo levantó Eusebio Leal?
Eusebio. Bueno, quizás viene un poco, Amaury, del andar, de esa memoria del tiempo tan importante de mi vida, que fue andar, y andar y andar. Lilia Carpentier me confesó, en los últimos meses de su vida, me dijo: “¿Quieres que te diga algo?” Y yo le pregunté: “Lilia, dime ¿qué dijo Alejo?” -porque yo tuve en realidad muy poca relación con Alejo Carpentier. Más con Lilia, lo cual no me resultó menos interesante, porque es de ese tipo de mujeres que viven en la sombra, pero son importantísimas en la historia. Entonces me dijo: “Bueno, un día tú pasaste por un lugar en que estábamos nosotros, ibas con una carretilla o algo parecido, de mano, llevando unas piedras”. Entonces a Alejo le llamó la atención y le dijeron: “Ese es un muchacho que está reconstruyendo cerca de aquí el Palacio de los Capitanes Generales.” Y Alejo le dijo: “Pues con esa carretilla llegará lejos.” Eso me lo dijo Lilia.
Amaury. ¡Qué cosa!
Eusebio. Lo más tremendo es que no he llegado todavía. Eso responde un poco a tu primera pregunta.
Amaury. Claro. A veces esas personas que andan con una carretilla de piedras andando, andando y andando y siguen con la carretilla, son tildados de locos. ¿Cuántas veces lo han tildado de loco?
Eusebio. Bueno, yo creo que es un atributo que suele acompañar, a veces, a las buenas intenciones que luchan, como se dice en Cuba, contra viento y marea. A veces ese viento y marea son incomprensiones, dificultades materiales, a veces son anticipaciones, cosas que hacemos a destiempo y que sólo después podrían hacerse. Ese fue el caso. Pero las bases, los cimientos se sentaron en el tiempo en que la locura parecía ser el adorno de “mi férvida cabeza”, como diría Martí. Y a  mí me fascinó ese período de la vida, en que no tenía tiempo, trabajaba sin tiempo, en que no me asustaba tanto el tiempo y que no tenía que decir -como a veces hoy-: quisiera otra vida para ver lo que se quedó por hacer. Y para quizás, al final de esa, pedir otra.
Amaury. El otro día, este año, no recuerdo si fue a principios del verano, estuve en la Basílica (Basílica de San Francisco de Asís). Llegué muy temprano y me fui allí a los jardines que están detrás de la Basílica, al lado de la Basílica, más bien, y revisé ese pequeño cementerio que tiene la Oficina del Historiador de la Ciudad, porque no es el cementerio de Eusebio, está claro. Y ahí veo nombres entrañables. ¿Cómo puede aspirar uno a estar allí? En aquel jardín hermoso, escuchando desde lo profundo de la tierra la música celestial que emana de la Basílica.
Eusebio. Lo primero fue la petición de una persona entrañable para mí que quería quedarse allí, en La Habana Vieja, como otros deciden que lancen sus cenizas al mar o al viento, conozco los casos, y entonces en el Jardín fue depositado. Y después surgió la petición de María Benítez, de traer a Emilito Roig, mi predecesor y colocarlo en aquel lugar, en el cual había florecido un precioso jardín. Y efectivamente, ese precioso jardín, levantado sobre escombros y sobre un parqueo de automóviles, se constituyó en una especie de símbolo de una entrañable relación entre la ciudad y los que han contribuido a hacerla. Y así surgieron otras personalidades que dijeron: al Jardín. Y a mí me complace mucho asomarme a ese Jardín y encontrar a los amigos con los cuales tengo un diálogo permanente -con su obra, con su afecto, con su cariño-, pero que sirvieron y fueron muy útiles a la causa de la restauración de La Habana Vieja.
Amaury. Yo sé que queda un espacio, yo tengo un espacio separado ahí y marcado. Así que…
Eusebio. ¿Sí?
Amaury. Sí, ese es el mío.
Eusebio. No le pongamos límite al tiempo, querido.
Amaury. (risas) Tengo un espacio marcado y tengo mis amigas que trabajan en la Basílica que me lo cuidan.
Eusebio. Ten cuidado no sea que hayas tomado el mío.
Amaury. No, no. (risas)
Eusebio. Ellas saben dónde está. Ellas saben dónde está.
Amaury. Eusebio. Lo difícil de esta entrevista con usted. ¡Qué trabajo me cuesta tratarte de usted todo el tiempo!
Eusebio. Trátame de tú, tranquilízate.
Amaury. Estoy sufriendo.
Eusebio. Tranquilízate, si no, no saldrá bien.
Amaury. No, sí sale bien, contigo todo sale bien. Lo complicado es que te han hecho muchas entrevistas. Y desde aquella que hicimos para aquel proyecto de programa -porque en realidad ni programa llegó a ser, fueron 8 nada más que se llamaba Muy personal, hace 14 años, en el 96-, te han hecho cientos de entrevistas en televisión y documentales, y siempre hablamos de Silvia, de Doña Silvia, tu amantísima madre. Pero en este libro, en Legado y memoria, es que yo encuentro, por primera vez, una referencia a tu padre. Y en la casa, me hiciste una historia de cómo llegó a ti la única foto que tienes de tu papá. Entonces yo quisiera que hablaras de tu padre y de tu madre.
Eusebio. Bueno, mi padre se llamó como yo, Eusebio Leal. Mi padre y yo tuvimos una relación distante, pero yo pienso que fue una experiencia muy importante para mí, una experiencia de mi vida conservar los momentos, que los puedo contar, en que nos vimos y nos tratamos. Y creo que a partir de un determinado momento de mi vida, yo necesité reconciliarme con el recuerdo de la memoria de él. Y por eso la historia del retrato que tú supiste, porque yo no conservaba ningún retrato y le pedí a una persona amiga, que se acercó a mí para un tema familiar muy delicado, que buscase bajo la tierra un retrato. Un día volvió a la puerta de mi casa y me trajo el retrato de mi padre con mi madrina América que, por cierto, me quiso mucho. Entonces toda mi vida ha estado centrada en Silvia, mi madre, que como sabes ha cumplido 99 años, felizmente, quiere decir, se aproxima en febrero a un siglo de vida. Y que fue a partir de un determinado instante de ella, padre y madre al mismo tiempo.
Amaury. Te agradezco muchísimo que hayas hablado de tu papá, porque durante todos estos años de amistad, que ya suman décadas entre nosotros, era es un tema que normalmente rehuías de cualquier conversación, cosa que a lo mejor hoy has superado o has logrado no juzgar tan duramente.
Eusebio. Mira, hay cosas en nuestro estilo de vida donde no cabe el llevar a los medios y a la opinión pública cosas personales que están ahí durante mucho tiempo…
Amaury. …Sí, lo que pasa es yo me permití hacerte esta pregunta, porque lo que suele sucederle a los personajes públicos que intentan mantener su vida en los bordes de la discreción es que un día no están y entonces se inventa una fábula alrededor de ese personaje público que se calló, entonces yo a veces prefiero…
Eusebio. …No, no, yo estoy de acuerdo en eso, si tú me preguntas y me precisas, la respuesta sería esta, sin ira: mi padre fue un fugitivo de la Revolución; yo fui y soy hijo de ella.
Amaury. Una de las cosas que nos unió a ti y a mí, que nos acercó en la amistad, en la sólida amistad, y yo blasono de eso, vivo orgulloso de nuestra amistad, fue el hecho de que ambos tenemos una formación católica. La tuya mucho más ortodoxa, mucho más rigurosa. La mía más salvaje y primitiva. ¿Todavía tú eres un hombre que ejerce el catolicismo como principio rector de tu conducta?
Eusebio. Oye, la estructura cultural mía se formó en la disciplina de la Iglesia. Y como diría San Pablo, nunca me avergoncé, ni me avergonzaré del Evangelio, porque sería avergonzarme de la buena nueva, que quizás encontré en la victoria de la Revolución, como una respuesta a mis intensas y sufridas inquietudes sociales. Esto es lo primero.
Lo segundo, fue también muy difícil compatibilizar religiosidad y Revolución; fue muy difícil. Eso pasó por incomprensiones, eso pasó por malos momentos, pero para mí nunca existió esa incompatibilidad. Tuve una profunda convicción… y cuando leí una vez una carta que Fidel le envía al padre de Renato Guitart, hablándole del destino de su hijo, de la muerte de Renato en el Moncada -una carta muy conmovedora, por cierto, muy intensa-, sentí que lo que estaba escrito allí era una protección, era una palabra de respuesta a mis propias inquietudes. Y pude responder una vez como Jesús a la mujer pecadora: “¿Dónde están ahora los que te persiguen?” Simple y sencillamente todo eso pasó. Y desde mis convicciones, ingresé en el seno del Partido Comunista de Cuba, creyendo en el programa del Partido, en la voluntad y en el espíritu de lo que ahí estaba contenido.
Más que marxista fui fidelista, y lo he sido, que era algo más. Porque su pensamiento fue más abarcador y más amplio, y por naturaleza más revolucionario y hasta a veces más iconoclasta, que los cánones del dogma o de la doctrina. Y en ese sentido me siento muy feliz de haber podido, no solamente alcanzar el reconocimiento y la amistad de él, que fue y es para mí un privilegio, sino también la de Raúl y la de casi todos los hombres y mujeres de la Revolución, de los padres fundadores de la Revolución.
No puedo explicar mi propia vida. Yo tenía 16 años cuando triunfó la Revolución y ahora estoy apuntando ya al siete y al cero. Si eso es así, entonces, no es la hora -como diría nuestro querido y común amigo Silvio Rodríguez-, de claudicaciones, ni tampoco de arrepentimiento ni de vergüenzas.
Yo soy lo que he sido, con mis luces y mis sombras, con mis errores y con mis aciertos. De todos ellos he aprendido. Y lo único que lamento es que me ha quedado poco espacio para mí mismo. Me ha pesado mucho el personaje que creé.
Amaury. Bueno, o que creamos nosotros también. Todos contribuimos a crear ese personaje.
Eusebio. Fíjate que me puse la misma ropa con la que me entrevistaste hace 14 años.
Amaury. Si, pero, en aquel momento usabas una bella corbata negra con una perla…
Eusebio. Sí, pero no la tengo hoy.
Amaury. Ya no la veo.
Eusebio. Precisamente no me la puse para quitarle un poco de formalidad al hábito con que suelo presentarme en los momentos en que la obligación me obliga a llevarla. Tú sabes que por ti no he venido con mi traje gris de todos los días, por ti lo he dejado… Petí me ha ayudado a quitarme esa pesada armadura llena de recosidos y abolladuras, porque ha sido el traje con el cual he peleado en todos los ámbitos de la vida cultural y política cubana. Esta es mi obligación y es mi deber para ti y para el público.
Amaury. Yo te lo agradezco, pero hubieras podido venir en calzoncillos.
Eusebio. No, no qué va, no vamos a llegar a los extremos.
Amaury. (risas) Tú eres un príncipe y como tal te vas a comportar siempre. ¿Qué cosa era la Juventud Acción Católica, a la que tú perteneciste?
Eusebio. Fue una de las cuatro organizaciones o de las ramas de la acción social y laical de la Iglesia. La Juventud Obrera, la Juventud Estudiantil y la Juventud Parroquial, que era la Juventud Acción Católica. En ella nos formamos, en aquellos principios del apostolado en una época en que no eran muchos los hombres en las iglesias; los hombres se ponían al final en ellas y nosotros tratábamos de transformar eso anticipadamente, ser partícipes del culto, cuando el culto era en latín, por ejemplo, y tratábamos de explicar, tratábamos de simplificar, tratábamos de ser modernos.
Allí conocí a los primeros conspiradores contra el orden establecido. Yo pienso que la personalidad más atractiva para mí fue, en una de aquellas incursiones por Centro Habana, cuando me encomendaron llevar un mensaje al antiguo mercado, que se demolió al triunfo de la Revolución. Allí entré por aquello que… no puedo explicarte lo que era el mundo del mercado. Es algo, es un recuerdo imborrable, era un gran orden establecido, pero había que entrar por laberintos de venta de gallinas, de frutas, de animales, de lechones, de pequeños restaurantes y al fondo, metido en medio de todo aquello, una imprenta y en la imprenta, un hombre, un hombre que leía Los miserables de Víctor Hugo, con pasión y que estaba allí en camiseta, con su delantal y que era el impresor de aquella casa. Se llamaba Sergio González.Y como era cristiano como nosotros, le llamaron “El Curita”.
Amaury. “El Curita”, claro. Yo pensaba entonces, escuchando toda esta historia ¿por qué no sacerdote? ¿Por qué no fuiste sacerdote?
Eusebio. La respuesta podría ser la siguiente. Yo he amado extraordinariamente a la mujer. Y el sacerdocio y el celibato, tema que no voy a analizar ni a discutir aquí…
Amaury. Está claro.
Eusebio. …me privaba desde entonces de la lealtad a ese principio de la tradición cristiana sacerdotal. Pero siempre estuve cerca y estoy cerca. Nunca me aparté: Patria y Fe han sido una divisa personal.
Amaury. ¿Y andas todavía con una carretilla de flores, seguramente? (sonrisa)
Eusebio. No, no, no vamos a… Yo creo que hay un momento oportuno en que la nave se detiene en un puerto, en un camino. Yo, como sabes, tengo una persona que me quiere muchísimo, que convive conmigo y que me soporta, y a quien yo le llamo afectuosamente “la viuda”, que es Anita.
Amaury. (risas) ¡La viuda!
Eusebio. Las piruetas debieron pasar. A pesar de aquella afirmación categórica de Martí, que decía:
Yo quiero, ¡oh fin de mis males!
Con labios nunca iguales
Un beso siempre nuevo…
Amaury. ¿Y cómo tú eras de estudiante? ¿Tú eras un buen estudiante? De niño digo…
Eusebio. Bueno, las cosas que me gustaron, Amaury, las cosas que me gustaron. Me encantaban las clases orales, me encantaba la Geografía y la Historia. Me fascinaban las Ciencias Naturales, todo eso para mí era una cosa fascinante y fui bueno en eso y en ciertas cuestiones… en unas clases muy bonitas que se llamaban “Moral y Cívica”, y me encantaban en principio, clases aquellas para escribir sobre el papel pautado y con la tinta china y la pluma de punto; escribir las formas de las letras y aprender a tener una letra hermosa, y a escribir las capitulares.
Nos enseñaban muchas cosas en la escuela, en la escuela primaria, en la escuela de todos. Y desde luego que me fascinaba la conversación, hacer una exposición en clase era para mí un verdadero deleite. Mi mamá dice que me encaramaba en un cajón de manzanas o de peras, y que hacía un discurso para un público imaginario.
Amaury. Ahora, con la rapidez con la que tú llevas el trabajo y la vida no te puedes permitir el lujo de sentarte cómodamente a escribir. Tú tienes que dictar constantemente. ¿Cómo es un día de trabajo tuyo normal?
Eusebio. Mira, a primera hora de la mañana, yo llego a las ocho, ocho y cuarto, al trabajo. Estoy contestando esa multitud de mensajes de correos que llegan de Cuba y de otras partes… Tengo muy poco tiempo. Entonces hay una amanuense a quien le dicto inmediatamente la respuesta diaria de los correos. Después me ocupo de dar respuesta de los temas del Estado, de los temas que genera la Oficina del Historiador. Si yo no hago eso, antes de las once de la mañana, estoy perdido, porque se acaba mi día. Debo atender las obras de construcción, de la restauración, imponiéndome visitar cada semana y chequear un equis número de obras. Debo hacer gestiones para ellas, como se dice en Cuba, a todos los niveles. Después debo ocuparme de los temas del Patrimonio Cultural -que es mi vocación-; los museos, las colecciones, y tengo que atender las visitas.
Después trato de escapar de la oficina e irme a la calle a recoger y a mirar, para dar también oportunidad a que las personas se acerquen y me digan, me alerten, me comenten, me cuenten. Visitar, explicar, recorrer y eso consume toda la semana.
Como tú sabes yo no llevo agenda, no apunto, todo está en mi memoria, nunca puse una mano, ni creo que la pondré, en una computadora, nada de eso. Un teléfono celular para mí es un artefacto casi inútil, porque nada más que conozco dos o tres teclas. Sí, la tecla de llamar y la tecla de recibir, la de apagar y encender. Fui de esos niños que debían aprender las cosas en la memoria, y como tal, vivo.
Amaury. Claro.
Eusebio. Otros lo hacen para mí.
Amaury. Sí, ¡qué bueno!
Eusebio. A primera hora me entregan los correos, las noticias del mundo. Qué declararon mis amigos; qué se comenta del país. Todo eso hay que saberlo. Es lo que llamaba en una frase, recuerdo ahora a Lezama en su Centenario, que le preguntaba a uno: “¿En qué está usted?” Y decía: “Yo, en el tíviri távara”. Ya los cubanos de hoy no saben qué cosa es el tíviri y távara. Pero también hay otra que decía: “Está en el inside“, quiere decir, “está en la cosa”. Y yo pienso que hay que estar, uno no puede presumir de ingenuo en los tiempos en que toda habilidad es poca.
Amaury. Pero también hay una parte del tiempo de Eusebio, donde tiene que defenderse de las pequeñas miserias, de las pequeñas escaramuzas personales, aquellas pequeñas trampas que intentan tenderle, ese tipo de personaje mediocre, que ronda definitivamente nuestros ministerios, que ronda nuestras instituciones. Y eso me va a llevar ´esto último lo dije yo, eso no lo dijiste tú-, eso me lleva a un consejo que tú me diste hace muchos años, donde tú me decías: “Aunque venga contra ti acechándote un ejército de hormigas, saca tú los cañones”.
Eusebio. Mira, la mejor defensa es la vida propia y es la vida misma. Los chinos tenían un proverbio, decían los antiguos, se lo atribuyen al sabio Confucio: “Si los perros ladran, es señal de que cabalgas”. Entonces, cabalgar, no perder tiempo en eso. Decir cada cosa en el lugar oportuno, no lanzar las margaritas en el lugar donde están los cerdos comiendo, porque ellos no tienen capacidad para apreciarlas y las destrozarían.
Tratar de respetar mucho a los demás, y sobre todo, no caer en provocaciones, no aceptar que nadie venga nunca a decirte: “Oye, están comentando de ti tal cosa”. Porque esas trampas ya me las conozco. La respuesta a una amiga que vino una vez a decirme eso fue: “¿Y tú que hiciste?” Porque si tú eres tan amiga mía como para decirme esto, me imagino que allí diste una batalla. Me dijo: “No, no, yo no lo hice, porque figúrate, a mí me daba pena.” Le dije: “Entonces, no me envenenes con eso; yo prefiero como Mr. Magoo, andar a ciegas.” Y que hay una mano misteriosa que me toma por el pelo o por la camisa y me saca adelante cuando el precipicio se abre delante de mí.
Amaury. Claro, pero entonces me estás afirmando que detrás de ese hermoso y bien hilvanado discurso, también está el Eusebio, como se dice en el ambiente popular, que no se agacha jamás.
Eusebio. Yo soy un soldado y como tal he aprendido la lección y tengo varias líneas de defensa. Una primera, una segunda, una tercera. Siempre me he preparado para todo, porque siempre toda obra tiene que ser defendida. Siempre me preparé. Sería pobre una nación, una familia o una persona, que no se prepara para una carestía, para un debate, para un asalto, para cualquier cosa extraordinaria, en cualquier tiempo y en nuestro tiempo.
Napoleón decía que era muy importante evitar las concentraciones, evitar que se unan y que se cree una coalición, para eso hay que actuar siempre diplomáticamente, tratar de evitar toda confrontación. Sobre todo cuando tú tienes responsabilidades institucionales, no puedes ser conducido nunca a batallas tontas, a  personalismos, etc. Pero en caso de que sea inevitable, ¡atacar primero!
Amaury. ¡Ahí está! Ahora quiero irme a tu voluntad de rescatar  -ya se ha hablado mucho de tu voluntad de rescatar objetos, cosas olvidadas, recuerdos-, a tu voluntad de rescatar afectos y de rescatar amigos, porque hasta a mí me rescataste en un momento determinado
Eusebio. No, no, no.
Amaury. Sí, sí, cómo no, pero bueno, es de las cosas privadas y mejor lo dejamos ahí. Pero, ¿qué concepto tú tienes de la amistad? ¿Tú eres una persona de muchos amigos, de pocos amigos, de amigos selectos? Porque no hemos hablado demasiado de eso, nunca.
Eusebio. Yo tengo amigos, amigos que quiero muchísimo, tú lo sabes. El gran riesgo de mencionarlos, es que una omisión ofenda a alguno, pero tengo amigos -no son muchos, porque conocidos son infinitos y la amistad tiene distintos grados-, amigos de cuitas, amigos de poder ir a su casa y sentarme, cosa que tú sabes hago muy poco; ya son menos. Y amigos que sin proponérmelo yo, ni siquiera ellos, nos vemos muy poco, coincidimos poco, pero estamos ahí.
Yo no vacilaría en tocar una de esas puertas y estoy seguro que uno de ellos la abriría de par en par. Cuando he estado enfermo, cuando he estado como consecuencia de ello apartado de esa vida, de ese torbellino de vida, que es mi propia vida, esos amigos han venido a ofrecerme su ayuda, su solidaridad, su afecto, su desinterés… todo, todo. Su dinero, si fuese necesario; su sangre si fuese necesario. Entonces los quiero mucho a todos y valoro altamente la amistad. No el amiguismo, no practico el amiguismo; no doy nada a cambio de algo, nunca he hecho eso.
Sí sé que a la vuelta del camino, a la vuelta del camino, lo que siembras, se recoge. También no se puede ir por la vida prodigando favores, sobre todo cuando los favores no se hacen del bolsillo propio, sino se hacen con el poder y la capacidad de una institución, de una entidad, porque entones extravías el valor de la amistad. Lo que hagamos desde la vida oficial, es en nombre de la nación. Y la actuación pública es siempre una responsabilidad en nombre de la nación para los que públicas responsabilidades tienen.
Lo que pasa es que hay ciertas cosas que se han vulgarizado. Por ejemplo, se ha vulgarizado darle la mano a todo el mundo; es algo terrible. Dar la mano tiene que ser un acto de amistad, de concordia, con el corazón; lo demás debe ser saludar con una inclinación.
Porque dar la mano es un acto de amistad, es un acto de fraternidad y de hermandad. Igual que un beso. Aquí han proliferado los besos. A mí esa besuconería no me gusta para nada. Yo beso al que quiero, al que me extiende la mejilla, le beso, pero no los estoy prodigando ni tampoco me gusta ese besuqueo. Porque me recuerda además el de Judas; eso no puede ser, todo tiene que tener una escala de valores. Tiene que responder a sentimientos reales y lo demás es cortesía, buenos hábitos, educación, que es tan importante. Es lo que creo.
Amaury. Eusebio, en el último congreso de la UNEAC (Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba), hiciste una intervención  cuando se estaban eligiendo a las personas que iban a ser  miembros del Consejo Nacional de la UNEAC. Yo estaba, y ante la opinión de un compañero -también valiosa porque al final cada uno en esas cosas tiene la libertad de opinar y dar su punto de vista-, tú hablaste con una claridad, para muchos insoportable y para otros bienhechora, del asunto del artista, de la persona que emigra. Quisiera que tú, hoy, en el programa y ya casi a punto de terminar la entrevista, me dieras una opinión sobre esos cubanos, que deciden en un momento determinado vivir en otras partes del mundo. ¿Cuánto respeto se puede sentir por ellos?, ¿cuánta consideración se puede sentir por ellos?, ¿y por qué uno muchas veces también los rechaza y a otros los aplaude, quiere y venera?
Eusebio. Mira, yo estoy en Cuba porque creo profundamente en la libertad. Y tanto he creído en ella, que siempre digo que la ejercito y me lo creo, y quiero eso mismo para todos los demás. Creo que lo más conveniente es pensar que somos una isla y que los isleños siempre viven pendientes del horizonte, queriendo trascenderlo. No es nada nuevo, así ocurrió desde el poblamiento inicial de la isla y fue una isla que se formó de la migración de otros pueblos y naciones, del abrazo que se dieron, a veces sangriento en el suelo de Cuba, los opresores y los oprimidos; conquistadores y conquistados. Y creo que la nación cubana es el fruto de esos encuentros y desencuentros, de ese ir y venir.
Martí vivió más tiempo fuera de Cuba que dentro de ella. Lejos de ella murió Heredia, por ejemplo. Otros como Céspedes y Agramonte iniciaron largos viajes para conocer el mundo. Y podría citarte muchos más.
Cada época tiene su signo y sus circunstancias. Yo no creo que por sí misma la migración tenga que ser considerada, y más hoy, un evento estrictamente político. Es un tema económico, es un tema familiar, o es un tema opcional. Yo creo que eso hay que respetarlo profundamente y creo firmemente que todo lo que limite, todo lo que dificulte ese libre ir y volver, es algo que debe extinguirse.
Los que han hecho armas contra Cuba, los que han derramado sangre cubana, los que han planeado hacerlo, deben ser los que no pueden volver. Los que han ido y han fundado y han creado y tienen en su Patria un punto de referencia, tienen una tumba a la que acudir, un pueblo al que volver, una madre a la cual besar, un niño que recuperar; todo eso, es para mí lo normal y lo natural.
Y creo que eso lejos de disminuir a la Patria, a la Nación, la amplía. Hay un bautismo de fe de cubanía que es muy importante, que es muy importante. Y yo creo que eso merece el mayor respeto. Y eso fue lo que plantee aquel día en la UNEAC, en medio de un debate, en que los temas culturales -como siempre-, están ligados a temas éticos, a temas de la política. La política es ética y no se puede hacer política sin la cultura o prescindiendo de ella.
Cuando la política prescinde de la cultura, es un artificio, se convierte en burocracia; se convierte, no sé, en cualquier cosa menos en eso. Entonces en medio de aquel debate, pues fue necesario dar una opinión y había que darla un poco en carne propia y decirla. Cada cual que lo haga.
Yo siento muchísimo orgullo de mis propios hijos que no están aquí y lo siento de mi madre y lo siento de mis abuelos, que fueron libertadores y lucharon por la independencia de Cuba y soñaron con esa Cuba, que creo que nosotros hemos querido construir y que es una construcción inacabada. Porque hay todavía derechos de la Nación que no han sido conquistados. Hay todavía derechos de los cubanos por los cuales tenemos que seguir luchando.
Dentro de ese concepto que se abre paso de la unidad en la diversidad, del respeto a la singularidad, del respeto al principio de que no puede haber unanimidad en todo, en este sentido, volviendo a tu pregunta, los que desean libremente ir y volver, que vayan y vuelvan. Siempre habrá los que decidan seguir haciendo la prueba, seguir haciendo la prueba de edificar, de construir. Y si es posible, que los que van y no olvidan, nos extiendan la mano. Me parece maravilloso.
Amaury. Bueno, yo te agradezco que hayas utilizado una parte de tu tiempo para venir a conversar con tu hermano Amaury. Te doy las gracias en nombre también de esos padres, a los que pertenezco, que tienen a sus hijos viviendo fuera. Normalmente digo te quiero en este programa; yo debo decirte a ti, que yo te amo.
Eusebio. Gracias, muchas gracias.
Eusebio Leal en "Con 2 que se quieran". Fotos: Petí
Eusebio Leal en "Con 2 que se quieran". Fotos: Petí
Eusebio Leal y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Fotos: Petí
Eusebio Leal y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Fotos: Petí
Eusebio Leal en "Con 2 que se quieran". Fotos: Petí
Eusebio Leal en "Con 2 que se quieran". Fotos: Petí
Eusebio Leal y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Fotos: Petí
Eusebio Leal y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Fotos: Petí
Eusebio Leal y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Fotos: Petí
Eusebio Leal y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Fotos: Petí
Eusebio Leal, Petí y Amaury Pérez.
Eusebio Leal, Petí y Amaury Pérez.

noviembre 09, 2010

VENTISCKA - La Muralla (Nicolás Guillén - Quilapayún)

Nicolás Guillén   POETA NACIONAL DE CUBA


La Muralla 
 
Para hacer esta muralla,
tráiganme todas las manos
los negros, sus manos negras
los blancos, sus blancas manos.

Una muralla que vaya
desde la playa hasta el monte
desde el monte hasta la playa,
allá sobre el horizonte.

—¡Tun, tun!
—¿Quién es?
—Una rosa y un clavel...
—¡Abre la muralla!
—¡Tun, tun!
—¿Quién es?
—El sable del coronel...
—¡Cierra la muralla!
—¡Tun, tun!
—¿Quién es?
—La paloma y el laurel...
—¡Abre la muralla!
—¡Tun, tun!
—¿Quién es?
—El gusano y el ciempiés...—¡Cierra la muralla!

Al corazón del amigo:
abre la muralla;
al veneno y al puñal:
cierra la muralla;
al mirto y la yerbabuena:
abre la muralla;
al diente de la serpiente:
cierra la muralla;
al corazón del amigo:
abre la muralla;
al ruiseñor en la flor…

Alcemos esta muralla
juntando todas las manos;
los negros, sus manos negras
los blancos, sus blancas manos.

Una muralla que vaya
desde la playa hasta el monte
desde el monte hasta la playa,
allá sobre el horizonte.

Al corazón del amigo:
abre la muralla;
al veneno y al puñal:
cierra la muralla;
al mirto y la yerbabuena:
abre la muralla;
al diente de la serpiente:
cierra la muralla;
al corazón del amigo:
abre la muralla;
al ruiseñor en la flor…ABRE LA MURALLA!




Biografía 

FTE:www.fguillen.cult.cu



Nicolás Guillén nació en Camagüey (Cuba), el 10 de julio de 1902. Hijo de Nicolás Guillén y Urra, periodista, senador, "muerto por soldados" que lo asesinaron en la guerra civil de 1917, y de Argelia Batista y Arrieta. Hizo Guillén los estudios primarios en su ciudad natal, donde se graduó de bachiller en 1919. Se ganó la vida, no obstante, en ocupaciones varias: tipógrafo, empleado, reportero.

En la Universidad de La Habana matriculó para cursar la carrera de Derecho, en el curso 1921-1922, pero la abandonó al año. Sus primeros versos fueron publicados en la revista Camagüey Gráfico, hacia 1919. En esa época estableció contacto con el grupo literario de Manzanillo, a cuya cabeza se hallaban Manuel Navarro Luna y Juan Francisco Sariol. 

En la revista que animaba este grupo, Orto, vieron la luz numerosos poemas del joven Guillén. En 1920 fue corresponsal con el poeta Vicente Menéndez Roque de la página literaria del periódico Las Dos Repúblicas, cuya primera época había dirigido su padre. En ese mismo año, Guillén llegó a La Habana y trabó amistad con Rubén Martínez Villena y demás componentes de la peña del café Martí (Núñez Olano, Tallet, Marinello, Serpa, Pedroso). 

El primer número de la revista universitaria Alma Mater, en la cual figuraba como "administrador" Julio Antonio Mella, publicó los sonetos "Al margen de mis libros de estudio" que sirvieron para denunciar el estado de un estudiante universitario en aquellos días. En Camagüey (1922) trabajó en la redacción del periódico El Camagüeyano y fundó una revista de corta duración: Lis. De esa época data su primer libro de poemas, Cerebro y corazón, que no llegó a publicar entonces y que aparece recogido por Ángel Augier en el primer tomo, segunda edición (1965), de su fundamental biografía Nicolás Guillén; notas para un estudio biográfico-crítico. En 1927 regresa a la capital, donde residirá en lo adelante. Por aquel tiempo abandona su modernismo inicial y publica poemas de franco corte vanguardista en Orto. 

En la página "Ideales de una raza", del Diario de la Marina, en la cual colaboraba con numerosos artículos contra el prejuicio racial, publicó Guillén, el 20 de abril de 1930, sus Motivos de son, que provocaron el escándalo literario más trascendente de la república neo-colonial. Con esos ocho poemas breves, mediante los cuales el son entraba a la poesía como una forma rítmica apoyada en una visión de la gracia, el color y la vida explotada del negro cubano, Guillén atrae la atención de crítica y lectores.
A partir de Sóngoro cosongo que incluye los Motivos, libro que es saludado con una carta de don Miguel de Unamuno, la obra de Guillén comienza a difundirse. Es decir, ya éste, su verdadero primer libro le abre las puertas de la consagración. En libros posteriores la presencia de lo racial cobra hondura crítica y se transforma en un elemento en que lo nacional se reafirma y enfrenta la penetración imperialista así como los prejuicios y traiciones de la oligarquía antinacional. En tal sentido, la "Elegía a un soldado vivo" (1937) es un verdadero programa revolucionario. Es ésta la razón por la cual la poesía de Guillén se considera la más plena y terminante expresión de las más legítimas y revolucionarias aspiraciones populares en el período histórico en que se produce. 

Guillén ha sido un ejemplar cultivador de la elegía, siendo su obra maestra la "Elegía a Jesús Menéndez". No hay que olvidar "El apellido", "Elegía cubana", "Elegía camagüeyana" y la "Elegía a Jacques Roumain" que junto a la "Elegía a Emmett Till" conformaron la sección Elegías de su libro La paloma de vuelo popular. 
En 1937, Guillén asistió, integrando la delegación cubana, al Segundo Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, celebrado en Valencia en plena guerra civil española. Ese mismo año, y allí, ingresó en las filas del Partido Comunista. Durante la existencia del Partido Socialista Popular fue miembro de su Comité Nacional. Por sus ideas políticas a favor de la revolución proletaria y en contra del imperialismo ha sufrido persecución, prisión y exilio. Desde 1953 hasta 1958, durante la tiranía de Batista, tuvo que permanecer fuera de Cuba. 

En 1954 le fue otorgado el Premio Lenin de la Paz. Guillén ha viajado intensamente por América, Europa, Asia y África y ha representado a Cuba en innumerables congresos. Su obra, de excepcional significación en la literatura de lengua española, ha sido traducida a todos los idiomas y ha merecido comentarios elogiosos y estudios de destacadas personalidades de las letras contemporáneas. Ha sido un periodista fecundo e incansable que ha colaborado en casi todas las publicaciones periódicas cubanas y en las más importantes del extranjero.
Al triunfo de la Revolución cubana regresó de su prolongado exilio. Por esta época (principios de 1959), Guillén reanudó sus colaboraciones periódicas en el diario Hoy, órgano del Partido Socialista Popular, en secciones que aparecían bajo los títulos de "Crónica", "Asperges", "Motivo" y "Sol de domingo". En 1961 se celebró en La Habana el Primer Congreso Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, en el cual fue elegido Guillén para presidir la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), institución que presidió hasta 1985 y que naciera de aquel congreso. 

En 1962, con motivo de su 60 aniversario, las instituciones culturales celebraron actos en su honor, incluyendo una exposición sobre su vida y su obra, en la Biblioteca Nacional José Martí. En 1972, todo el país celebró su 70 aniversario. El Instituto Cubano del Libro publicó su Obra poética (1920-1972), en dos tomos, prologada y anotada por su biógrafo Ángel Augier. La celebración de su 80 aniversario en 1982, tuvo resonancia internacional.
La Casa de las Américas publicó el volumen Recopilación de textos sobre Nicolás Guillén en su serie Valoración Múltiple, con una selección y un prólogo de Nancy Morejón. Dicho volumen incluye también entrevistas y dibujos del autor. La Biblioteca Nacional José Martí publicó la Bibliografía de Nicolás Guillén, preparada por María Luisa Antuña y Josefina García Carranza. Obtiene en Roma el premio Viareggio. 

En 1975 le fue conferido el título de Doctor Honoris Causa en Lengua y Literatura Hispánicas de la Universidad de La Habana en atención a sus altos merecimientos literarios, indiscutible maestría en el dominio de la lengua española y por su mantenida militancia revolucionaria. En este mismo año le fue concedida en Kingston, la Medalla de Oro Musgrave, la más alta distinción cultural jamaicana. Este mismo año fue declarado Huésped Ilustre de la ciudad de Caracas, Venezuela. En Gran Bretaña, invitado por Arts Council, participó en el Festival de Poesía Internacional, y ofreció lectura de poemas en las Universidades de Londres y Bristol. La Universidad de West Indies de Jamaica le otorgó el título de Doctor en Letras Honoris Causa y la República de Bulgaria el Premio Internacional "Jrísto Botev". Fue designado miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular. En 1978 la Universidad de Burdeos le otorgó el título de Doctor en Letras Honoris Causa. Por su parte la Universidad de Tabasco, en Villahermosa, México, le otorgó el título de Maestro Emérito y en Ciudad México el Instituto de Bellas Artes el diploma al Mérito Humano. El instituto Nacional de Cultura de Panamá el Premio Nacional de Poesía "Ricardo Miró", y la Universidad de Panamá un diploma de reconocimiento a los aportes hechos a la cultura hispanoamericana. El Consejo de Estado de la República de Cuba le otorgó la orden "José Martí", la más alta condecoración del Estado cubano, y el Ministerio Cultural el Premio Nacional de Literatura 1983. 

Este mismo año recibió Guillén el Premio Mundial de Poesía Asan, concedido por la Asan Memorial Association, de Kerala, India. En Colombia, en 1984, fue condecorado con la Orden Caro y Cuervo y las universidades del país le otorgaron el título de Doctor Honoris Causa, así como también la Universidad de Guayaquil, Ecuador. En 1985, le otorgó el mismo honor la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima. Muchos países le han otorgado asimismo honrosas distinciones nacionales, reconociéndole uno de los grandes poetas de nuestro siglo.
Con razón en 1982, el III Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), declaró que Nicolás Guillén "significa el más alto ejemplo actual de vida y obra creadoras, que por su fidelidad inquebrantable a la tradición patriótica y revolucionaria de la cultura cubana, ha sido capaz de expresar, con vigoroso genio artístico, la sensibilidad, el carácter, el proceso histórico y el espíritu combativo de un pueblo, de un ámbito geográfico y de una época".
"Nos enorgullece -agrega la declaración- que esas características excepcionales de su existencia y de su poesía -que le hicieran merecedor a que nuestro pueblo le designara Poeta Nacional-, hayan sido determinantes en la vasta difusión de su obra por todo el mundo. Esta vibrante y ardiente poesía... ha sido vertida a los más diversos idiomas y es leída, declamada y cantada por millones de seres en el planeta, porque ha sabido interpretar a plenitud el espíritu de lucha de los hombres de nuestra época, y su esperanza de conquistar una sociedad mejor, basada en la justicia, la libertad y la paz".
Nicolás Guillén falleció en La Habana el 16 de julio de 1989.

:

A L B A


  ALBA................ Para hacer esta muralla,
tráiganme todas las manos:
los negros sus manos negras,
los blancos sus manos [blancas.
Ay,
una muralla que vaya
desde la playa hasta el monte,
desde el monte hasta la playa,
allá sobre el horizonte.
..."
tomado de la poesía de Nicolás Guillen**,  poeta cubano 1902-1989



Qué  es  el   ALBA.
 http://www.alianzabolivariana.org/


La Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) es, fundamentalmente, unmodelo de integración de los Pueblos del Caribe y América Latina quienes compartenespacios geográficos, vínculos históricos y culturales, necesidades y potencialidadescomunes.

Se trata, entonces, de un esquema de integración basado en principios de cooperación, solidaridad y complementariedad, que surge como una alternativa al modelo neoliberal, el cual no ha hecho más que profundizar las asimetrías estructurales y favorecer la acumulación de riquezas a  minorías privilegiadas en detrimento del bienestar de los pueblos. 

El ALBA se fundamenta en la creación de mecanismos para fomentar ventajas cooperativas entre las naciones que permitan compensar las asimetrías existentes entre los países del hemisferio. Intenta atacar los obstáculos que impiden la verdadera integración como son la pobreza y la exclusión social; el intercambio desigual y las condiciones inequitativas de las relaciones internacionales, el acceso a la información, a la tecnología y al conocimiento; aspira a construir consensos, para repensar los acuerdos de integración en función de alcanzar un desarrollo endógeno nacional y regional que  erradique la pobreza, corrija las desigualdades sociales y asegure una creciente calidad de vida para los pueblos. En ese sentido, la construcción del ALBA en el Caribe afianzará el desarrollo endógeno, soberano y equilibrado de los países de la región.

Su principio está basado en la cooperación de fondos compensatorios para corregir las disparidades que colocan en desventaja a los países de menor desarrollo frente a los desarrollados. Por esta razón la propuesta del ALBA le otorga prioridad a la integración latinoamericana y a la negociación en bloques sub-regionales, abriendo nuevos espacios de consulta a los fines de profundizar el conocimiento de nuestras posiciones e identificar espacios de interés común que permitan constituir alianzas estratégicas y presentar posiciones similares en el proceso de negociación.

El ALBA es una propuesta enfocada a construir consensos que conlleven a repensar los acuerdos de integración en función de alcanzar un desarrollo endógeno nacional y regional que contribuya a erradicar la pobreza, corrija las desigualdades sociales y asegure una creciente calidad de vida para los pueblos. La propuesta del ALBA se suma al despertar de la conciencia expresada en la emergencia de un nuevo liderazgopolítico, económico, social y militar en América Latina y el Caribe; hoy más que nunca,conviene relanzar la unidad latinoamericana y caribeña.

El Presidente Hugo Chávez en su intervención en ALADI 2 ha resumido el ideario
del ALBA en los siguientes tópicos:

Promover la lucha contra la pobreza
Preservar la autonomía e identidad latinoamericana
La transferencia de tecnología, la asistencia técnica
La formación de recursos humanos
Priorizar las empresas nacionales como proveedoras de los entes públicos
Los acuerdos no podrán ser obstáculos a la difusión del progreso científico y
tecnológico
Enfrentar el abuso de los monopolios y oligopolios a través de eficaces
mecanismos que aseguren una sana competencia



II. Principios rectores del ALBA

1. La integración neoliberal prioriza la liberalización del comercio y las inversiones, en cambio la Alternativa Bolivariana para América Latina (ALBA) es una propuesta que centra su atención en la lucha contra la pobreza y la exclusión social.

2. En la propuesta del ALBA se le otorga una importancia crucial a los derechos humanos, laborales y de la mujer, a la defensa del ambiente y a la integración física.

3. En el ALBA, la lucha contra las políticas proteccionistas y los ruinosos subsidiosde los países industrializados no puede negar el derecho de los países pobres de proteger a sus campesinos y productores agrícolas.

4. Para los países pobres donde la actividad agrícola es fundamental, las condiciones de vida de millones de campesinos e indígenas se verían irreversiblemente afectadas si ocurre una inundación de bienes agrícolas importados, aún en los casos en los cuales no exista subsidio.

5. La producción agrícola es mucho más que la producción de una mercancía, es la base para preservar opciones culturales, es una forma de ocupación del territorio, define modalidades de relación con la naturaleza, tiene que ver directamente con la seguridad y autosuficiencia alimentaria. En estos países la agricultura es, más bien, un modo de vida y no puede ser tratado como cualquier otra actividad económica.

6. ALBA tiene que atacar los obstáculos a la integración desde su raíz, a saber: 


a. La pobreza de la mayoría de la población;


b. Las profundas desigualdades y asimetrías entre países


c. Intercambio desigual y condiciones inequitativas de las relaciones
internacionales


d. El peso de una deuda impagable


e. La imposición de las políticas de ajuste estructural del FMI y el BM y de las
rígidas reglas de la OMC que socavan las bases de apoyo social y político.


f. Los obstáculos para tener acceso a la información, el conocimiento y la
tecnología que se derivan de los actuales acuerdos de propiedad intelectual; y,


g. Prestar atención a los problemas que afectan la consolidación de una
verdadera democracia, tales como la monopolización de los medios de
comunicación social.


7. Enfrentar la llamada Reforma del Estado que sólo llevó a brutales procesos de
desregulación, privatización y desmontaje de las capacidades de gestión pública.


8. Como respuesta a la brutal disolución que éste sufrió durante más de una década
de hegemonía neoliberal, se impone ahora el fortalecimiento del Estado con base
en la participación del ciudadano en los asuntos públicos.


9. Hay que cuestionar la apología al libre comercio, como si sólo esto bastara para
garantizar automáticamente el avance hacia mayores niveles de crecimiento y
bienestar colectivo. 


10. Sin una clara intervención del Estado dirigida a reducir las disparidades entre
países, la libre competencia entre desiguales no puede conducir sino al
fortalecimiento de los más fuertes en perjuicio de los más débiles.

11. Profundizar la integración latinoamericana requiere una agenda económica
definida por los Estados soberanos, fuera de toda influencia nefasta de los
organismos internacionales.

III. El ALBA en el Caribe

El ALBA adquiere una dimensión especial en el Caribe por la existencia de condiciones objetivas que permitirían avanzar rápidamente en el proceso de integración a través del desarrollo de un programa de cooperación integrado y consistente, orientado a construir las bases del desarrollo socioeconómico sostenible y la consolidación de una comunidad de naciones. Destaquemos, entonces, que las propuestas del Alba para el Caribe no pretende entrar en conflicto con los acuerdos multilaterales o subregionales existentes, sino que, por el contrario deben ser asumidos como complementarios.

Por ello, las iniciativas deben mantener una visión sistémica e integradora, tomándose en cuenta la complejidad de los procesos y la inseparabilidad de las dimensiones política, social, económica, cultural, ambiental, de seguridad y soberanía de los pueblos del Caribe.
El Caribe es un reservorio de riquezas energéticas, acuícola y es rica en yacimientos de minerales estratégicos. Se trata de una región llamada a convertirse en una potencia turística mundial y de prestación de servicios marítimos por su ubicación geoestratégica.

Es asimismo, una zona de amplio y rico perfil cultural y étnico. Por otro lado, la comunidad de naciones caribeñas ostentan un peso político importante en organismos multilaterales internacionales como la ONU y la OEA y que le valen una importante capacidad de negociación a la hora de la toma de decisiones. Sin duda, todas estas capacidades se potenciarían en el marco de un proceso de integración como el que propone el ALBA.


El Caribe es un mercado relativamente pequeño, de 36.25 millones de habitantes.
Sumando a la CARICOM (15,7 millones), Cuba (11.3 millones) y República Dominicana (9,1 millones): la región alcanza los 62,8 millones de habitantes, si incluimos a Venezuela; el PIB de la región alcanza los 80.000 MM USD de los cuales
el 36.25% (28.000 MM USD) es aportado por los 15 países integrantes de la CARICOM y el restante 63.75% (52.000 MM USD) por Cuba y República Dominicana.



Encontramos desventajas en el hecho de que los países del Caribe han presentado siempre balanzas comerciales de bienes deficitarias y en la circunstancia de que el comercio intraregional es bajo por cuanto las exportaciones representan el 11.75% del total exportado y las importaciones el 5.15%. En efecto, el 71% de las exportaciones de la región, tienen como destino Norte América y Europa, sólo un 12% va a Centro América y un 4% a Sur América.

Los sectores que arrojan mayores índices de exportación son: productos minerales (Incluye petróleo y sus derivados), textiles, productos químicos, manufacturas diversas,bebidas, alimentos y metales comunes.

Debemos destacar que existen potencialidades de complementariedad y sustitución de importaciones provenientes de terceros países, por productos elaborados  intraregionalmente, por cuanto existen sectores demandados que tienen producción intraregional, pero que son comercializados con terceros países.


Por las razones apuntadas, podemos concluir que existe un gran reto, así como amplias oportunidades para el desarrollo y la profundización del comercio intraregional,que permitiría llevar a cabo una sustitución eficiente de importaciones provenientes de terceros países, por productos de origen intraregional.


Sin duda, tal como hemos señalado los sectores correspondientes a “Productos Minerales”, “Metales Comunes” y “Turismo”, presentan una mayor potencialidad de desarrollo y complementariedad entre los países del Caribe debido a las ventajas comparativas aportadas por cada una de las partes.
En materia social también podemos afirmar que existen necesidades y metas
comunes por cuanto todos los países de la región requieren contribuir al desarrollo de los niveles de la Educación Básica, complementar la primaria y superar las deficiencias en educación terciaria, la cual ha sido históricamente baja en el Caribe, así como los promedios de escolaridad. La materia de salud, igualmente, reconoce desafíos comunes p
or cuanto todos los países de la región requieren contribuir al desarrollo de los niveles de la Educación Básica, complementar la primaria y superar las deficiencias en educación terciaria, la cual ha sido históricamente baja en el Caribe, así como los promedios de escolaridad. La materia de salud, igualmente, reconoce desafíos comunes: el Caribe es la zona después de África Subsahariana mas afectada por el SIDA


IV. Iniciativas del ALBA para el Caribe

Las iniciativas concretas en el marco del ALBA Caribe son las siguientes:

a. Lucha contra la pobreza y la exclusión social.
Organizar programas de Vivienda, Servicios Básicos (agua, electricidad y vialidad),
Alfabetización, Salud. Diseñar el Plan de apoyo técnico y financiero para el desarrollo del Programa de Vivienda digna, tomado en cuenta las características etnoculturales de la región, así como establecer las bases del apoyo técnico y financiero para el suministro de los servicios básicos, fundamentalmente agua y electricidad, así como infraestructura vial y de atención primaria en el sector salud.

b. Plan conjunto en materia de seguridad alimentaria.

Implantar un plan conjunto de seguridad alimentaria a través de la elaboración de
un marco normativo, que garantice las condiciones para el desarrollo de la producción y procesamiento de alimentos conforme a normas de correcta fabricación, análisis de riesgos y puntos de control crítico, así como el mercadeo y comercialización de productos alimenticios con bajos precios para la población de menos recursos de la región.

c. Desarrollo energético y minero

Adelantar iniciativas conjuntas para el desarrollo energético y minero a través la
articulación de cadenas de agregación de valor integradas, que agreguen valor a las
materias primas e impulsen el desarrollo endógeno en la región con base en la innovación tecnológica, con el propósito de lograr la soberanía productiva. Levantar un mapa minerometalúrgico del Caribe y estudio de sus potencialidades industriales, como base de un plan estratégico minero de la región. Implementar estrategias conjuntas de mercadeo y reingeniería de los medios logísticos para el transporte, almacenaje y distribución de crudos y productos en la región caribeña. Ampliar las opciones de energía primaria en el Caribe con énfasis en el gas natural. Establecer las bases para la creación de un Fondo de Desarrollo Minero orientado a la asistencia técnica, financiera e investigación y desarrollo científico y tecnológico del sector.

d. Portafolio de inversiones integrado

Diseñar y promover un portafolio de inversiones orientado a construir las cadenas
industriales integradas de agregación de valor de las materias primas.

e. Intercambio Académico y Cultural

Aunar esfuerzos para ampliar el radio de de acción de la Universidad del Caribe, a
través de la apertura de Sedes en otros países de la región. Incentivar los esfuerzos de intercambio cultural entre nuestros Países con miras a fortalecer los vínculos históricos y culturales. Establecer alianzas estratégicas orientadas a la formación de recursos humanos en diversos sectores, aprovechando y compartiendo las capacidades y potencialidades comunes en el sector.

f. Turismo

Compartir las experiencias y desarrollos alcanzados por la industria turística en la
región, para sentar las bases de una gestión integrada aprovechando las ventajas y
capacidades propias de cada país. Establecer alianzas estratégicas orientadas a la
formación de recursos humanos en el sector turismo, al desarrollo de la infraestructura de transporte y logística en general y a la constitución de una línea aérea regional caribeña con vista a la construcción de una capacidad turística en la región. Explorar la formación de una iniciativa de integración, a través del servicio de la gestión, promoción, certificación, logística y comercialización de los servicios turísticos en el Caribe.


g. Conservación ambiental.

Elaborar programas conjuntos de conservación, vigilancia y monitoreo de los
ecosistemas. Así como promover el establecimiento de sistemas de apoyo a la gestión ambiental comunitaria y la formación de recursos humanos en esta materia.
h. Mercado regional caribeño. 

Desarrollar programa de incentivos de apoyo al productor y al consumidor,
tributarios, financiamiento y acceso al crédito, garantías, promoción, inteligencia de
mercado, facilitación del comercio, infraestructura de apoyo a la producción,
establecimiento de circuitos productivos basados en el desarrollo endógeno. Nuevo
Programa de incentivos.
i. Prevención y gestión de desastres.


Construcción de un sistema de prevención y gestión de desastres en la región,
mediante el establecimiento de un sistema de monitoreo y de acción conjunta.

VI. Conclusión

Podemos finalizar diciendo que la propuesta del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías, constituye una hecho histórico y trascendente que enraizado en los sueños de integración de nuestros próceres,
proporciona una verdadera opción de desarrollo y un camino luminoso al futuro de Latinoamérica y el Caribe.

FUENTES:
1Instalación de la V Asamblea General de la Confederación Parlamentaria de las Américas el 25 de
Noviembre de 2003.
2 Chávez, Hugo. De la Integración Neoliberal a la Alternativa Bolivariana para América Latina. Principios
rectores del ALBA. ALADI, Montevideo, 16 de agosto de 2003.
3: Bancoex. Propuesta Programa Cultural Educativo del ALBA


                       NICOLÁS GUILLEN  poeta nacional de Cuba