Lo acontecido en el Hotel Saratoga , en La Habana, conmocionó a todos, y en especial, a las madres de nuestro país,por lo que enluteció al bello día por la gran solidaridad entre todos. y de ese sentimiento con las madres en primer lugar.
Donde vivo, en la capital, no se escuchó ni una música , ni un festejo, solo el abrazo y el cariño de las madres con sus hijos y nietos, de los amigos, y los vecinos. Trascurrió el día soleado pero con nubes oscuras como la mezcla de sentimientos. tan sentidos. ¡Cuánto dolor hubieran querido arrancar nuestras madres y abuelas de su día! 1¡ Para todas ellas un gran beso!