“El decano de los historiadores médicos cubanos”: José López Sánchez
Parodiando un poema de un grande del cine, el actor Charles Chaplin, diríamos que: la vida es una obra de teatro que no permite ensayos…por eso hay que hacerla bien, no vaya a bajar el telón , y la obra termine sin aplausos.
Por estas razones, y por el mérito que tiene la vida de este hombre, al que se califica con justeza: “El decano de los historiadores médicos cubanos”: José López Sánchez, y cuya fuente documental generosamente nos fue otorgada, escribiremos estas líneas al cumplirse el 100 aniversario de su natalicio el 4 de junio.
En la vida de este médico cubano, ejemplo de magisterio profesional se mezclan aspectos de profundo contenido en la lucha social y política que transitan, desde su juventud en la lucha contra el gobierno de Machado, como en su participación en la Guerra Civil española.
Reconocido como, médico especialista, complementa su actividad como profesor y diplomático, al ser Embajador de Cuba en La India desde 1974 a 1981.
Nació en La Habana, aunque su vida transcurre también en otras ciudades del país como Santiago de Cuba y Las Tunas.
Después de haber participado en la Guerra Civil española, se gradúa como médico en 1938, se especializa en Dermatología y Sifilología, trabajando en diversos hospitales y clínicas. Como historiador de la medicina cubana, su gran pasión, comienza en 1942, con la traducción del libro del médico de origen alemán, Henry E. Sigerist, Socialized Medicine in the Soviet Union (. La socialización de la medicina en la Unión Soviética), que en esta época, realizaba toda una campaña por la creación de un verdadero sistema de seguros de salud que protegiera a los trabajadores en los Estados Unidos. Hecho que entusiasmo al joven médico López Sánchez, de ideas marxistas, y dirigente del Colegio Médico Nacional comprometido con las luchas del gremio. De Sigerist, realiza otras traducciones de obras suyas lo cual hace que entre ambos surgiera una comunicación amistosa y profesional.
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A esta obra le preceden la biografía del médico Tomás Romay Chacón, considerada la más completa Por sus libros: Tomás Romay fue un iniciador y Vida y Obra del sabio habanero Tomás médico Romay Chacón obtuvo los Premios de la Federación Médica Cubana en 1949 y al año próximo el Premio Fernando González del Valle, de la sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales que presidía el eminente historiador cubano Emilio Roig de Leuchsering.
A estos libros le precedieron otros sobre Romay como: Tomás Romay y el origen de la ciencia en Cuba, publicado en el primer lustro de la década de los años 60 y posteriormente traducido al inglés y al francés.
Se le considera el haber rescatado por sus investigaciones la figura del médico cubano Tomás Romay y Chacón(1764-1849) porque a esta personalidad eminente de la medicina cubana se debe la introducción de la vacuna en Cuba, específicamente con la introducción de la vacuna antivariólica, antes de que se realizará dicha labor, por la Expedición Filantrópica de la Vacuna dirigida por Francisco Xavier de Balmis, por haber investigado la fiebre amarilla, o el llamado vómito negro, y haber hecho sobre la misma un texto que constituye el primer libro científico en Cuba sobre medicina en 1797; Ser además el primero médico en ocuparse de la higiene, para conservar la salud y prevenir las enfermedades. Además de promover los entierros fuera de las Iglesias, costumbre de la época.
También realiza otras investigaciones históricas recogidas en sus obras: El primer médico cubano Diego Velázquez de Hinostrosa publicado en 1960-subsanando documentalmente el error de atribuirle ese titulo al médico Marcos A. Gamboa.
También realiza las obras: La Medicina en La Habana. Cronología de los hechos médicos consignados en las actas capitulares del Ayuntamiento de La Habana, en 1970; Ciencia y Medicina e Historia de la Medicina, 1986; Finlay: el hombre y la verdad científica, en 1987 donde realiza una ardua investigación.
Investigación que incluyó, entre otros, los archivos de la Universidad de Virginia, Estado de los Estados Unidos de Norteamérica, donde se encuentran muchos documentos del trabajo de la Comisión de la IV División del Ejército Norteamericano dirigidos por Walter Reed para la epidemia de la Fiebre Amarilla en Cuba que a finales del siglo 19 se manifestaba, y donde el genial médico cubano, descubridor de la Teoría Metaxénica de transmisión de enfermedades,, le da solución al identificar la forma de transmitirse.
La investigación con todo lo relacionado al médico cubano le hace una justa valoración aportando más veracidad a la teoría de Finlay, polemizada durante la época por los académicos norteamericanos, al querer dar a Walter Reed la paternidad de la solución de la transmisión de la enfermedad. Más adelante, en 1999 también escribe sobre el sabio cubano una versión ampliada del libro anterior en inglés: Carlos J. Finlay His life and work
Durante esa etapa de su vida también escribe: Cuba, medicina y civilización. Siglos XVII y XVIII, 1997. Además de escribir durante todos estos años de su vida: artículos, prólogos, traducciones y conferencias.
Trabajó además en la historia de las ciencias, en los antecedentes del movimiento científico en Cuba donde señala, entre otros, a personalidades cubanas como Felipe Poey, y Ramón de la Sagra. También escribe sobre la génesis histórica de la Academia de Ciencias en Cuba. Dedica también estudios a Isaac Newton, Copérnico, Alejandro de Humboldt, Darwin, etc.
Todo el estudio de investigación sobre las ciencias se recoge en una amplia obra titulada Historia de las Ciencias, publicado en 1986.
Sin dudas, la obra de su vida merece un lugar cimero dentro de nuestra cultura nacional.
bibliografía:
Artículo del doctor Dr. Enrique Balderraín Chaple, Médico Especialista de Primero y Segundo Grado en Epidemiología. Profesor de Gestión de Información en Salud en la Escuela Nacional de Salud Pública. Investigador de Historia de la Medicina y Jefe del Departamento de Investigaciones del Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas, La Habana y quien fuera asistente del Doctor López Sánchez,
Su artículo fue publicado en Bol Mex His Fil Med 2010
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