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Y Con todo respeto, al querido amigo brasileño en plena concordancia con lo que el expone,
quisiera… y aprovechando nuestra
licencia de cubanita le agrego al t’itulo
Cuatro papas en Cuba: los Pontífices
mencionados, y la que seria por aquello entre “nos” de que: hay que vivir , y
alimentarse también llegó la papa
nuestro querido tubérculo , a los puestos del agro, cosechadas por el Ejercito Juvenil del Trabajo, honor , a
quien honor merece, que ha dado enorme alegría
a la población a peso la libra , pudiéramos quizás entrar en un análisis: del costo, para rebajarla y hacerla un poquito mas asequible a nuestra población mayoritaria de “panfilos”, y por lo que
representa energéticamente a nuestros
queridos niños, sin olvidarnos del resto de las generaciones que por supuesto la necesitan. Y agrego, con todo respeto para todos. No soy laica. Mi esposo también estudio en
una escuela jesuita de la que guarda respeto y juzga muy buena la enseñanza, pero dice
que como lo enseñaron tan bien hoy es un
convencido ateo.. Considero que hay que respetar su decisión. Y los dos queremos, por eso luchamos, .para
que la Obra grandiosa de la Revolución, y la justicia social: sus virtudes no se nos vayan
como dijo Raúl Roa de la del 1930 …”A
VOLINA”.
LA AUTORA.
NOTA: PERSONAJE TELEVISIVO QUE REPRESENTA
LA POBLACIÓN
VIEJA DE CUBA
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SE TRATAN TODAS LAS TEMÁTICAS POSIBLES DEL ARCOIRIS DE NOSOTROS LOS CUBANOS PORQUE: ..."UN PUEBLO NO MERECE NI HA MENESTER EXISTENCIA LIBRE COMO NO LA FUNDE EN EL ORGULLO DE SÍ MISMO,A MENOS QUE, COMO EL NARCISO DE LA VIEJA MITOLOGÍA PUEDA CONTEMPLARSE ÍNTEGRO , DISTINTO Y BELLO EN LAS AGUAS MILAGROSAS DE SU PROPIO ESFUERZO"...
mayo 31, 2015
TRES PAPAS EN CUBA
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PONTIFICES EN CUBA
febrero 18, 2015
LAS PUERTAS CERRADAS SE ABRIERON
por Eduardo Heras
León
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Palabras de Eduardo Heras León al recibir el
Premio Nacional de Literatura 2014.
Queridos amigos: Un niño de apenas doce años regresa apresuradamente de la escuela. Las clases de ese día han terminado, y quiere llegar cuanto antes a su casa. Está preocupado y no puede evitarlo. Su padre está enfermo, casi postrado en la cama, con una hemiplejia del lado izquierdo del cuerpo, y el niño sabe que no le queda mucho tiempo de vida. Cuando llega al minúsculo recinto donde viven, se sienta en la cama, acaricia la mano inmóvil del padre y una repentina oleada de ternura lo invade. Entonces, sin saber por qué, con lágrimas en los ojos, le promete que algún día será escritor, que va a publicar los libros que tú no pudiste publicar nunca, viejo, para que estés siempre orgulloso de mí. Unos días después el padre fallece, y aquella promesa quedó como un terco compromiso con la vida. Los años pasaron vertiginosamente, y la vida fue haciéndose cada vez más difícil en medio de una pobreza que no parecía tener fin: limpiar zapatos y portales, vender periódicos y billetes de lotería, cualquier ocupación significaba ganar unos centavos para la diaria subsistencia. Los tres chinitos limpiabotas de la Esquina de Tejas se convirtieron en artistas del cepillo y el betún. Mientras, la madre se batía como una leona para terminar de criar sus cuatro hijos y otros tres de su esposo. Sólo una condición nos impuso: no podíamos dejar de estudiar. Y lo logró. Pero de noche, en la soledad de la miseria, después de las agotadoras jornadas de cada día, aquel niño escribía versos. Lo había aprendido escuchando junto con su padre los programas de radio de los decimistas. Y pronto los nombres de Naborí, Colorín, Angelito Valiente y Chanito Isidrón se le hicieron familiares. Dos años después de quedar huérfano de padre, ingresó en la Escuela Normal y entonces, el mundo ya no fue tan ancho ni tan ajeno, porque en aquellas aulas conoció almas gemelas, algunas presentes hoy aquí, que alimentaron por primera vez su recién nacida capacidad de soñar. Porque aquel país saturado de injusticias, bañado en sangre joven, iba a volar en pedazos y a convertirse en una vuelta de la antigua esperanza. Si me he detenido en este primer episodio de mi vida, no ha sido para darles a conocer mi autobiografía, sino para compartir con ustedes el primer contacto que tuve con la literatura, que sería el alimento básico de mi espíritu en el futuro, y que puede tal vez hacerme y hacerles comprender por qué estoy aquí hoy, recibiendo un galardón que tanto me honra. El 1ro. de enero de 1959, las puertas cerradas se abrieron, la noche quedó verdaderamente atrás, un mensaje de dignidad, justicia y honradez antes desconocido, caló en nosotros con tanta profundidad, que le ofrecimos hasta nuestras vidas para defenderlo. Y entonces, más que escribir, en esos momentos decidimos vivir. Y eso fue lo que hicimos. Y vino Playa Girón, y el Escambray, y un curso militar en la Unión Soviética, y varios años en las fuerzas armadas: años de combates, de violencia, de duros enfrentamientos con el enemigo; en una palabra: nos lanzamos al torbellino revolucionario, a la épica batalla por defender algo que nos había cambiado para siempre. Cuando ingresé en la Escuela de Periodismo tuve la impresión de que podía y debía evocar lo vivido, contar la historia, pero contarla toda, con sus contradicciones, con sus aciertos y errores, con sus miserias y heroísmos, con su coraje y sus cobardías, con su amor pero también con su odio. Esa era la estética de nuestra generación. Así la entendíamos y así nos propusimos contarla. Y aunque parezca un lugar común, queríamos decirles a los jóvenes a quienes iba dirigida nuestra obra: “Esta es la historia, léela, para que aprendas lo que nos costó: sangre, sudor y lágrimas. Ahora que ya lo sabes, defiéndela”. Tengo que mencionar varios nombres, que nos han acompañado desde entonces. Algunos no están con nosotros, porque fallecieron; otros, tomaron un camino que los alejó para siempre de nuestras convicciones: Germán Piniella, Rogerio Moya, Renato Recio, Luis Rogelio Nogueras, Guillermo Rodríguez Rivera, Víctor Casaus, Jesús Díaz, Raúl Rivero. Vinieron entonces, a propósito de mi segundo libro, Los pasos en la hierba, las incomprensiones, los dogmatismos, las falsas interpretaciones de buena y mala fe; las críticas despiadadas y destructivas, la ideologización absurda del arte y la literatura, y el conocido Quinquenio Gris se abatió sobre la cultura cubana, empobreciéndola, haciéndole pagar caro su terca vocación de búsqueda de la verdad, que es en última instancia el objetivo supremo de la literatura. Fueron años verdaderamente duros, inciertos, donde solamente la convicción de que la Revolución se había hecho para acabar con la injusticia y no para promoverla nos mantuvo vivos, a pesar de los rigores de un castigo que para mí duró cinco años, años en que se cerraron todas las puertas y una verdadera conjura del silencio que parecía interminable se ensañó sobre mí. Pero resistí. Y escribí, y la literatura fue siempre compañera fiel en los peores momentos, y me ayudó a mantenerme leal a los principios que siempre rigieron mi vida. Paradójicamente, ese castigo en la Fábrica Vanguardia Socialista me hizo conocer un mundo nuevo, el mundo de la clase obrera, donde conocí hombres de otras características, que me hicieron renacer la confianza en los seres humanos. A ellos les dediqué dos libros, Acero y A fuego limpio. Del primero guardo como un tesoro, el comentario elogioso de Julio Cortázar, que es mi escudo contra quienes lo calificaron como un ejemplo del mal realismo socialista. Pero pasaron esos años, y la buena literatura, como el arte, conservó sus valores, superó los obstáculos y lentamente salió del marasmo para volver a entonar su canto de libertad y de esperanza. Y mi segundo libro, aquel libro golpeado, humillado, vilipendiado, calificado de contrarrevolucionario por los burócratas de la cultura, sobrevivió alimentado por el soplo vital de quienes confiaron en su autor y en la justicia de la Revolución. Y quedará (ya lo he dicho en alguna ocasión) como un recordatorio para los que pretendieron ahogar bajo papeles y directivas, la pujante vida de sus personajes, los complejos conflictos humanos de esos seres sudorosos y solidarios que sufren y temen, caen y se levantan, pero combaten y vencen. Nosotros fuimos esos hombres; nosotros somos (y quiero repetirlo aquí), la generación de la lealtad a los principios y a los ideales. Queridos amigos: Perdónenme este recorrido histórico que muchos de ustedes conocen, y que tal vez resultara inevitable un día como hoy, en que el Instituto del Libro y un jurado a quien agradezco su decisión me otorga este premio a la obra de toda mi vida. No tengo que decirles cuanto me honra este galardón. No tengo que decirles la emoción que siento porque sé que celebrando junto conmigo hay aquí decenas de jóvenes narradores, graduados del Centro Onelio Jorge Cardoso, un proyecto al que he dedicado una parte importante de mi vida. Por ellos apostamos y seguiremos apostando, porque su talento y oficio comienza a ser reconocido en concursos, ferias, y publicaciones de todo tipo y porque han ayudado a rehacer el mapa literario del país; están aquí también familiares, amigos de infancia, condiscípulos de la Secundaria, de la Escuela Normal, de la Universidad, compañeros artilleros de las Fu erzas Armadas, de la Fábrica Vanguardia Socialista, del Instituto del Libro, del Ministerio de Cultura, de la Casa de las Américas, de la UNEAC, del Centro Onelio Jorge Cardoso, lugares donde estudié o trabajé, donde quise y me quisieron mucho. A todos ustedes los abrazo desde mi corazón agradecido. ¿A quién dedicar este Premio? ¿Tal vez a mi padre a quien dediqué mi primer libro cumpliendo la promesa de un niño de doce años? ¿O a mi madre, sin cuya ternura y abnegación, y su a veces apasionado estímulo, nada hubiera sido posible? ¿O a mis hermanos, todos desaparecidos, en quienes encontré siempre comprensión, apoyo, confianza? ¿O a mis alumnos de diecisiete cursos del Centro Onelio que han renovado en estos años mi insobornable vocación de maestro? A todos ellos pudiera dedicar este Premio Nacional de Literatura. Sin embargo, más que dedicarlo, voy a compartir este Premio con alguien que es el tesoro que la vida me regaló hace veinticinco años, que renunció a su carrera profesional para acompañarme en hacer realidad el sueño del Centro Onelio; sin cuyo amor, ternura, y dedicación en cada día de nuestras vidas ya no sabría vivir: a mi esposa, mi compañera, mi amiga, Ivonne Galeano. Gracias. La Habana, 11 de febrero de 2015 |
Fuente: La pupila insomne
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febrero 04, 2015
MI HOMENAJE A CELINA GONZÁLEZ, " SI TOMAS GUARAPO POR LA MADRUGA LO BUENO SE QUEDA Y LO MALO SE VA ...
“LE CANTO A CUBA
QUERIDA LA TIERRA DE MIS AMORES”…..
Autora: Isabel Cristina Batista
En el día de
hoy, 4 de febrero murió la cantante y compositora cubana Celina
González, la reina de la música
campesina, jerarquía artística popular ganada
por la incuestionable
intérprete de este género musical .
Celina, de
origen humilde comenzó su carrera artística muy joven, y junto a su esposo Reutilio formaron uno de los grandes dúos de la música campesina. Sus interpretaciones recorrieron
a todos los grandes soneros montunos cubanos:, Eduardo Saborit, Ñico Saquito, Juan Mariño y Remberto Becquer, entre otros . Interpretó también a nuestros grandes músicos cubanos, como al inolvidable
creador de la bellísima canción “
Longina”, y otras como ·”Aurora”,:
Manuel Corona.
“Que Viva
Chango”, constituyó una de sus
composiciones emblemáticas , adjudicadas por la cantante a la aparición
que por su devoción le tenía a
Santa Bárbara, “la virgen
venerada y pura” como traducía en sus
estrofas, salidas de esa religiosidad cubana sintetizada de la fusión de las
religiones que formaron nuestra identidad nacional: mezcla
de catolicismo proveniente de nuestro país, encontrado, conquistado y
colonizado por España, y de la deidad
africana surgida en los duros años del régimen
essclavista imperante en la Cuba colonial. Tradiciones y costumbres de un
pueblo donde pulula la religiosidad popular.
Los cubanos
de ayer, de hoy y del mañana, tendremos el orgullo de que en nuestra tierra
naciera esta artista. Auténtica
expresión de cubanía dotada de una
voz de bello timbre, voz restayante y fresca
que en los recónditos lugares del mundo permitió tener y mantener, un pedacito de Cuba, en los corazones, para dar fortaleza y patria,
cuando nos legaba , ya desde entonces.. “Le
canto a Cuba querida, la tierra de mis amores”….
enero 27, 2015
" YO BUSCARÉ ANHELANTE LOS LUGARES DONDE A SOLAS....
“ Yo buscaré anhelante los lugares donde a
solas…..
Homenaje a José Martí, Héroe Nacional de Cuba
Autora : Isabel Cristina Batista Sosa
“ Canto a la tierra y la palma , y al
cañaveral dulzón y al guajiro que regó su sangre , en la tierra verde,
donde América se enciende , Rosa Cárdena de Gloria , sos
manantial de victoria , sos fuente en la que bebí , el coraje
que Martí dejó grabado en la historia…..
Labonois
–Carrero. Montevideo, Uruguay 2001,
A solas con el pensamiento, reflexionamos una
vez más en un hombre: José Julián Martí y Pérez,
que un día como hoy, 28 de enero de 1853 , nació
de sangre española, y en cuna humíldisima, en la calle Paula,
de nuestra infatigable ciudad- capital , la Habana,y no cesamos
de admirar su vida y su obra.
Sin idealizar al hombre, admitidos sus virtudes y defectos,
sigue siendo un paradigma: una estrella que ilumina con el
ejemplo de su andar, en su breve existencia, por el
tiempo que le toco vivir.
Sintetiza en su obra toda la cubanía
más pura de un pueblo que ha demostrado ser parte
de su legado de valores humanos; de su
incuestionable resistencia, decisión soberana, y por tanto valentía.
Si, ” No es fácil”, dice su pueblo , pero éste pueblo
lleno de colores y matices, seguiría la
“ Hoja de ruta”, que
aquel escolar sencillo dejara, para los que estuvieron y lo dieron
todo, para los que están y luchan el día a día , para los que,
incluso entendemos, se agobiaron y escogieron otros parajes.
Y por supuesto para lo más sagrado de nuestra tierra: las futuras
generaciones.
En cada fondo de pupila de un niño
cubano tenemos la arcilla noble de la que José Martí tanto habló y
a los que dejó lo mejor de sí mismo. Y todos los cubanos han
sido niños , por lo que los valores están ahí, solo hay que
seguir dando ejemplos:
, …”De América soy hijo y a ella me debo…..”
Patria es Humanidad”·…. “ Todo es hermoso y constante… y todo como el
diamante, ante que luz es carbón”, … “ Quiero a la sombra de un ala , contar
este cuento en flor”…”Por las mañanas mi pequeñuelo , me despertaba con un gran
beso , puesto a horcajadas sobre mi pecho , bridas formaba con mi
cabello”…”Mírame madre y por tu amor , no llores , si esclavo de mi fe y de mis
doctrinas , tu mártir corazón llené de espinas , piensa que
nacen entre espinas flores”, “Todos somos americanos”… pero,
“ Mi honda es la de David”…porque … “ yo quiero cuando me muera sin
patria , pero sin amo, tener en mi tumba un ramo, de flores y una bandera”, …”cadáveres
que un día fueron ensueño de la patria mía”…
… “ Hasta hermosos de cuerpo se vuelven los
hombres que pelean por ver libres a su Patria”… “Él niño que
no piensa en lo que sucede a su alrededor , y se contenta con vivir
, sin saber si vive honradamente , es como un hombre que vive del trabajo de un
bribón “ … “Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre
otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres. Esos son los que se rebelan con fuerza terrible contra los que le
roban a los pueblos su libertad”…
Por eso , sin dudas,este pueblo seguirá
buscando anhelante el ser mejores, con la
estrella solitaria . Porque para esas generaciones futuras se
trabaja, porque los niños son los que mejores saben querer . Y porque
todos llevamos dentro la esperanza del mundo: un mundo más justo y
mejor..
Nota : Labanois –Carrero cantautores uruguayos de gran
popularidad
ISA
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28 de enero,
José Martí
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